LADREAN

Ladreán o La piedra extraña es un proyecto de ficción comunitaria que se entremezcla con la memoria del pueblo de Aladrén, y que formó parte del Festival de arte público Ababol, en el pueblo de Aladrén (Aragón) en septiembre de 2021.

 

El proyecto planteó un dispositivo ficcional a la manera de un relato de ciencia ficción como punto de partida para crear un conjunto de narraciones sonoras sobre el pueblo (relatos, sonidos vinculados a la memoria del pueblo y también a su presente), conectadas a un objeto/instalación, aparentemente un meteorito, oopart o piedra extraña que está ya colocado en lo alto del cerro de la virgen, después de haber generado un relato peculiar con las y los vecinos que asumieron la ficción como propia.

 

Este extraño objeto, quizás también venido del espacio exterior en forma de meteorito, o desde otro tiempo, trae información sonora sobre un pueblo francamente parecido a Aladrén. Ladreán sería ese pueblo, una subversión silábica de Aladrén, una manera de relatarnos desde lo mágico, haciendo lugar a lo desconocido, al asombro, y sobre todo al juego, como dispositivo para generar encuentros y dar lugar a hallazgos, relatos y experimentos colectivos.

 

Tal objeto escultórico se ha intervenido con diferentes materiales y objetos del entorno, pigmentos, y otros materiales que han aportado los participantes y que hablan de la memoria del pueblo. Junto a él , un código QR reproducirá la pieza sonora que sondea memoria y ficción al mismo nivel, partiendo de que ambas parten de un mismo poso de deseos, miedos, fabulaciones, incertidumbres y recuerdos.

 

Las y los vecinos participaron en la construcción de esta ficción, que sirvió como excusa narrativa para explorar el pueblo físicamente así como sus relatos, costumbres, cantos, sonidos, y para incidir positivamente en la generación de empatía, en la construcción de un Yo-Pueblo distorsionado y abordado desde otro lugar, en el enriquecimiento de las formas de relatarnos.

 

La experiencia se cerró con la Romería de la Piedra, realizada en colaboración con la vecindad de Aladrén, que preparó el tradicional melocotón con vino, escribió poesías al meteorito y generó un nuevo festejo popular en el pueblo, desvelando de esta manera el juego que existe tras los mimbres del folclore.

 

El hallazgo y apropiación ficcional de este proceso será narrado en clave de mockumentary o falso documental en una pieza corta de vídeo que será colgada próximamente.

 

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Muchas gracias a Carlos el pastor (el mejor actor de la comarca), José Pichón (artistazo de Aladrén), a Fermín por su tractor y su entusiasmo, a Luis por tanta ayuda, a Marta, la alcaldesa más dicharachera, a Nuria por abrirnos las puertas de la iglesia y del pueblo, MariCarmen (qué buen humor), Fernando y Olvido (qué rancho!) a la poeta Ana María, a Anuncia y su memoria, Pilar y sus jotas y muchas y muchos más. Y a todos por cuidar de nuestra familia.

 

A Gema, Raquel y al Festival Ababol, por hacer todo esto posible de la mejor manera. Y a David Cantarero y Marta Castro, alucinantes compañer@s de residencia.

 

A Indra y Natale por alimentarnos tan bien.

 

A Jose, que nos ayudó en la construcción del meteoro.

 

A Ania que nos asesoró con mil y una preguntas meteóricas.

 

*Fotos de la galería con aportes de David Cantarero, Marta Castro, Raquel Planas y Chico-Trópico